Ollantaytambo, considerado como el lugar de descanso de los Incas

Ya hablamos en este Blog sobre la ingeniosa arquitectura desarrollada por la civilización Inca en la época en que estos dominaban el territorio peruano. A pesar de lo antiguo que era la cultura, la tecnologia Inca, en la que piedras, grandes y pequeñas, fueron encajonados con una simetria perfecta entre ellas.

Esta es una magnitud cultural y estructural que debe ser aprendida hasta los días actuales, pero que desafortunadamente, pocos dieron valor durante la colonización de las Américas pero los europeos, no se preocupáron por preservar de mejor manera, tales monumentos.

Sin embargo, descendientes Incas, atentos a proteger sus patrimonios, lograron salvaguardar muchas de esas propiedades, y Ollantaytambo, uno de los complejos arqueológicos más conocidos del Perú, es una de esas herencias Incas fantásticamente bien conservada, ubicada en el Valle Sagrado de los Incas.

Ollantaytambo, también conocido por Ollanta, tiene el nombre de origen en la lengua quechua, una combinación de dos palabras con los significados siguientes: Ollantay, observar desde lo alto; y Tambo, lugar de descanso. Esta unión entonces, significa un lugar de descanso de donde se puede mirar desde lo alto.

Ollanta es un pequeño pueblo que preserva las ruinas Incas de un imponente sitio arqueológico del mismo nombre, que está a unos 2.700 metros sobre el nivel del mar. Este sitio es una obra monumental mantenida originalmente por los sucesores de la era incaica, y se encuentra a unos 70 kilómetros de Cusco. Es de este pueblo que parten la mayoría de los trenes que llevan turistas, todos los días para conocer Machu Picchu.

Contexto histórico

La historia del complejo de Ollantaytambo es contada según fue proyectada su arquitectura. Los historiadores dicen que este sitio fue construido para ser un centro militar, religioso y agrícola debido al tipo de su estructura:

Militar por contener torres y muros muy altos, algo relacionado a vigilancia y protección.

Religioso por albergar uno de los templos más importantes de la ideología Inca, el Templo del Sol.

Agrícola por las terrazas superpuestas y canales que llevan aguas para obtener tierra fértil y productiva.

Todo el complejo es desarrollado por una serie de plataformas superpuestas, formando 150 escalones hechos de piedras, facilitando la producción agrícola que era humidificada por los canales, de forma que el agua sea distribuida igualmente. Los Incas rendían culto al agua en rituales de purificación para atraer más lluvias a su siembra.

En la parte superior de los escalones está el Templo del Sol, templo de adoración del dios supremo de los Incas, lugar con sorprendentes bloques de piedras, donde ceremonias de agradecimiento y rituales de sacrificio se realizaban en nombre de él.

Ciudad

Además del templo, muros, terrazas y torres, todavía es posible identificar edificios, residencias, puentes, espacios para depósitos agrícolas y otras construcciones que albergaban a las personas de aquella época, y hasta hoy, los habitantes que viven en este pueblo, son los descendientes directos, herederos de las costumbres y tradiciones que estan bastante arraigadas.

Esta ancestralidad está presente en el estilo de vida, en las vestimentas, en la culinaria, en las músicas, danzas, artes y artesanias, son la forma en que estas personas encaran la vida y su supervivencia.

Turismo en vivo

A pesar de considerar un lugar de paso para ir a Machu Picchu, Ollantaytambo se sustenta en buena parte del turismo. Aunque es un pequeño pueblo, alberga la principal estación de tren que da acceso a Aguas Calientes, mercado de artesanía nativa donde es posible comprar productos típicos de la era Inca, y aún tiene infraestructura para recibir visitantes en posadas, restaurantes, cafés y tiendas.

Vale la pena visitar Ollanta para tener ese conocimiento cultural tan rico, un valor inestimable para la sociedad actual. Como turista, este lugar será el paso para su visita a Machu Picchu, usted puede disfrutar de la relevancia patrimonial que Ollantaytambo le ofrece.

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